Verás.
Este correo tiene miga.
Y es que comprar pan se nos está yendo de las manos.
¿Qué no?
Barra, mollete, hogaza, baguette, chapata…
Espera, hay más:
De masa madre, integral, candeal, de espelta…
No he terminado.
Más o menos cocido, sin gluten, con semillas…
Hasta hay que saber de dónde quieres el pan.
Y está bien así.
Cada uno con el pan que más le guste.
¿Mi método?
Sencillo, señalo con el dedo y digo “ese”.
Hay cosas mucho más complicadas.
Por ejemplo, ser fisioterapeuta.
En nuestro servicio de fisioterapia he tenido la suerte de trabajar con dos auténticos fenómenos.
El jefe ahora es Omar que, igual que te descarga la espalda, te pone unas agujas o te da una charla de nutrición.
Hazle caso.
Antes, tuvimos la suerte de tener a nuestra “fisioprofepresoterapeuta” Irene que siendo grande en lo suyo, le sumaba su sonrisa y su buen humor.
De ambos he aprendido mucho.
Precisamente con Irene, en el curso de Posturología que organizamos, descubrí algo sorprendente.
Resulta que, si te escayolan, el miembro inmovilizado puede perder en los primeros 10 días hasta un 6% de su masa muscular.
En un mes hasta un 15%.
¿Mucho?
Una barbaridad.
Pero eso no fue lo que aprendí.
Si durante la inmovilización intentas, repito: INTENTAS, mover el miembro inmovilizado, aunque no haya movimiento real, eso puede ayudar a preservar la masa muscular.
Tu cerebro envía señales al músculo y activa procesos neuromusculares que contrarrestan la atrofia.
Sólo con dar la orden.
Aunque no se mueva nada.
NA-DA.
Por eso, cuando entrenas, es importante intentarlo.
Aunque no salga.
Tu cerebro (que es el que manda) entenderá que necesitas ese movimiento.
Pero solo si lo intentas lo suficiente.
Para que se dé por enterado.
Así que, si no haces nada, eso es lo que consigues.
NA-DA.
¿Y qué pinta aquí el pan?
Buena pregunta.
Por muchas opciones que tengas, en el fondo, da un poco igual qué pan elijas.
A tu cuerpo no le va a importar, lo va a procesar como lo que es.
Harina, levadura, agua y sal.
Esa es la esencia.
Lo mismo con el movimiento.
La esencia es activarse.
Da igual que el ejercicio sea más complejo o sencillo… te salga o no.
Tu cerebro no valora eso.
Sólo detecta una necesidad.
Y si lo intentas lo suficiente, te dará todo lo necesario para… ¿conseguirlo?
No.
Para progresar.
Y entonces…
a lo mejor,
lo consigues.
Pero eso no importa porque serás más capaz.
Seguro.
Solo por intentarlo.
“El movimiento no es sólo mecánico, es una forma de pensar.”
[Martha Graham]
Rober
Puedes ver cuanta miga tienen nuestras formaciones.
Enseñar bien.
Preparar mejor.

