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¡Vaya pelos!

Verás.

 

En dos minutos te explico qué tiene que ver ir a la peluquería con apuntarte a Pilates.

 

Desde hace años soy una persona de mente despejada.
Hago todo lo que me propongo sin despeinarme.

 

Literal, bro.

 

El caso es que llevo años sin pisar una peluquería… hasta hace unas semanas.
Por lo que sea, decidí dejarme barba.
Y llegó un punto en el que se volvió inmanejable, salvo que quisiera pasar por indigente.

 

Ahí apareció la primera decisión importante:
¿me la rapo o la arreglo?

 

Lo fácil hubiera sido raparla.
Semanas dejándola crecer y, en cinco minutos, podía deshacerlo todo.

 

Primera conclusión: es más fácil destruir que construir.
Con esa idea en la cabeza decidí arreglarla.

 

Problema: yo no sé.
Solución: buscar a quien sí sabe.

 

Y aquí viene la segunda parte de la historia.

 

Mientras iba hacia la peluquería pensaba:
¿Qué hace un calvo entrando en una peluquería?
(Hala, ya lo dije).

 

Me daba bastante apuro.
Tanto, que pasaron varios días hasta que me atreví a entrar.

 

¿Pasó algo?
No.

 

Segunda conclusión: nadie está tan pendiente de ti como crees.
Cada uno va a lo suyo.
Y mientras yo le daba vueltas durante días, a los demás les importó… nada.

 

Eso sí, la barba hecha un desastre.

 

Todo esto me hizo pensar que seguramente hay personas que no se apuntan a hacer ejercicio por lo mismo que yo no entraba en la peluquería.

 

Que si soy muy mayor.
Que si no tengo flexibilidad.
Que si no tengo tiempo.
Que si eso es para mujeres.
Que si ahí solo van chavalinas.
Que si la abuela fuma…

 

No es falta de ganas.
Es miedo disfrazado de excusas.

 

Así que, volvemos a lo mismo: es más fácil destruir que construir.

 

Destruir tu fuerza por no entrenar.
Destruir tu movilidad por moverte poco.
Destruir tu confianza porque cada vez te cuesta más hacer lo de antes.

 

Todo por vergüenza o pereza.

Ahora bien, puedes darle la vuelta.

Construir fuerza.
Construir movilidad.
Construir confianza.

Sin épica.
Sin magia.

Es sencillo: entras al estudio, te apuntas… y entrenas.
Con nosotros, por ejemplo.

Sin cortarte un pelo.

“La acción no siempre trae felicidad, pero no hay felicidad sin acción.”

[William James]
Filósofo y psicólogo estadounidense

Feliz Semana.

Rober

 

PD:

Tienes una cita.

No es en la peluquería.
Es en el estudio, con nuestras formaciones.

Llama a Pilates León